
Te ofrecen 100 € hoy o 110 € mañana, y mucha gente elige el hoy. Pero si la oferta es 100 € dentro de 30 días o 110 € dentro de 31, casi todo el mundo espera. Es el mismo día de diferencia y el mismo 10% extra; solo ha cambiado dónde está tu «ahora».
Los economistas del comportamiento lo llaman sesgo del presente: el yo de hoy exige un trato de favor que no le concedemos a ningún yo futuro. Por eso ahorrar «a partir del mes que viene» siempre parece fácil, y ahorrar este mes, imposible.
El truco no es tener más voluntad, sino sacar la decisión del presente: la transferencia automática al ahorro el día de la nómina decide por ti cuando aún no te duele.
Tu yo de hoy es un negociador tramposo. Fírmalo todo antes de que se despierte.