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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Cambia siempre de puerta

Tres puertas, un coche, dos cabras. Eliges una puerta, el presentador (que sabe dónde está el coche) abre otra con una cabra y te ofrece cambiar. ¿Cambias? Sí, siempre: cambiar duplica tus opciones de ganar.

Es el problema de Monty Hall, y su historia es tan buena como su matemática. En 1990, la columnista Marilyn vos Savant publicó la respuesta correcta en una revista estadounidense: quedarse gana 1 de cada 3 veces; cambiar, 2 de cada 3. Recibió unas diez mil cartas indignadas, cerca de un millar firmadas por doctores universitarios, asegurando que se equivocaba. No se equivocaba.

La clave: tu primera elección tenía un tercio de probabilidad, y eso no cambia. Al abrir una puerta vacía, el presentador concentra los dos tercios restantes en la otra puerta. Nuestra intuición probabilística es, sencillamente, pésima. Por eso conviene desconfiar de ella también fuera de los concursos.

Fuente: The New York Times