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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Bielefeld pagaba un millón a quien probara que no existe

Achim Held estudiaba informática en Kiel cuando publicó en 1994, en un foro alemán, una teoría absurda: Bielefeld, ciudad de 340.000 habitantes en el noroeste del país, no existe. Sus tres pruebas eran preguntas. ¿Conoces a alguien de Bielefeld? ¿Has estado alguna vez? ¿Y conoces a alguien que haya estado? Para rematar ofrecía tres culpables a elegir: los servicios secretos, los extraterrestres o, sencillamente, Ellos.

El chiste no se murió. Se convirtió en el más longevo de internet en Alemania, tanto que en 2012 Angela Merkel contó en un acto público que había estado allí, «si es que existe».

En agosto de 2019 la ciudad decidió acabar con el asunto de la única manera que se le ocurrió: ofreció un millón de euros a quien presentara una prueba irrefutable de su propia inexistencia. Llegaron más de dos mil intentos, unos cuantos con aparato matemático serio.

En septiembre falló el jurado: ninguna prueba era concluyente. Bielefeld se quedó con el millón, con el récord de la broma más larga del país y con el problema de siempre, que es que nadie se lo cree.