
Asociamos Nintendo con Mario, la consola y los píxeles. Cuesta imaginar que la empresa es más vieja que el cine, la radio o los Juegos Olímpicos modernos.
Nintendo se fundó el 23 de septiembre de 1889 en Kioto, cuando Japón aún vivía la era Meiji. Su producto no eran máquinas, sino hanafuda: unas cartas de juego tradicionales, pintadas a mano, que su fundador, Fusajiro Yamauchi, fabricaba y vendía. Durante décadas, ese fue todo el negocio.
Pasó casi un siglo antes de que la compañía tocara un videojuego. Antes probó suerte con taxis, hoteles del amor, arroz instantáneo y aspiradoras, casi todo con resultados mediocres, hasta que en los años setenta encontró su mina de oro en el ocio electrónico. La marca que hoy domina las consolas empezó con papel, tinta y flores dibujadas.