Curiosidad · Del catálogo de Margen
Agloe salió de barajar las iniciales de dos cartógrafos

En los años veinte, Otto G. Lindberg y su ayudante Ernest Alpers cogieron sus iniciales, O.G.L. y E.A., las barajaron y les salió una palabra: AGLOE. Lindberg dirigía la General Drafting Company, la casa que dibujaba los mapas de carreteras de la petrolera Esso, y necesitaba una manera de saber quién le copiaba. Así que puso Agloe en el mapa, en un cruce de caminos de tierra al norte de Roscoe, en el condado de Delaware, al norte del estado de Nueva York.
Un pueblo falso es la única firma que el copión no puede explicar. Si aparece en el mapa de otro, no hay excusa posible: nadie encuentra por su cuenta un sitio que no está. Los del oficio las llaman trampas de copyright, y llevan un siglo metiéndolas.
El nombre se bajó del papel y se quedó en el terreno: en 1930 se constituyó una sociedad, Agloe Lodge Farms, que compró un albergue de pesca de la zona y lo rebautizó Agloe Lodge. La palabra que Lindberg había fabricado para cazar a un ladrón pasó a ser la dirección de un sitio donde la gente iba a pescar truchas.
A partir de ahí empieza la parte famosa, y conviene decir de dónde sale. Se cuenta que Agloe apareció en un mapa de Rand McNally, la mayor editora de mapas de carretera del país, que la General Drafting los acusó de copiar y que Rand McNally se defendió enseñando papeles del condado donde ya figuraba ese nombre. La historia la contó en 2002 el cartógrafo Frank Brown, y de ahí la ha copiado todo el mundo. No hay pleito, ni carta, ni expediente: hay un señor que lo contó.
La versión más redonda dice que en el cruce llegó a abrir una tienda, la Agloe General Store, y que fue la tienda la que hizo de verdad al pueblo. En la Colchester Historical Society, que es quien guarda los papeles de esos valles, buscaron y contaron lo que encontraron: una postal antigua del Agloe Lodge on the Beaverkill y ni un documento de ninguna Agloe General Store.
Aguantó en mapas comerciales hasta los años noventa y llegó a salir en Google Maps, que acabó borrándolo.
El 25 de febrero de 2014, el Servicio Geológico de Estados Unidos —que guarda la base con los nombres oficiales del país, los que fija el Consejo de Nombres Geográficos— inscribió a Agloe en el GNIS. La ficha lleva una coletilla entre paréntesis, puesta a propósito: Agloe (Not Official). El pueblo que se inventaron dos hombres para pillar a un copión tiene número de entrada en el catálogo oficial de nombres de Estados Unidos, y lo que dice esa entrada es que no es oficial.