Idea · Del catálogo de Margen
Tu coche te cuesta 0,30 € el kilómetro y lo pagas entero

Treinta céntimos. Eso es lo que cuesta cada kilómetro de un coche particular corriente, y la cuenta se hace en diez minutos con cuatro papeles que ya tienes en casa: el recibo del seguro, el del impuesto de circulación, la última factura del taller y el de la ITV, la inspección técnica obligatoria.
Y son dos números, no uno: lo que cuesta TENER el coche y lo que cuesta COGERLO. El primero son esos treinta céntimos; el segundo, entre doce y quince. Confundirlos es lo que hace que alguien conduzca media hora para ahorrarse ocho euros.
Pongamos un utilitario de gasolina comprado en 2019 por 14.500 euros y que hoy se anuncia de segunda mano por 6.300. Son 8.200 euros perdidos en siete años: 1.171 al año, la partida más grande de todas, y la única que nunca ves salir de la cuenta. Añade el seguro, 390. El impuesto del ayuntamiento, 92. La ITV, 21 al año: cuesta unos 42 euros y a esta edad del coche toca cada dos. Mantenimiento y neumáticos, 365. Total, 2.039 euros al año que pagas con el coche andando o parado. Si haces 10.000 kilómetros, son 20,4 céntimos por kilómetro antes de arrancar el motor.
La gasolina, con 6,2 litros a los cien y el litro a 1,52, añade 9,4 céntimos.
Veintinueve con ocho. Treinta céntimos, redondeando. Y tú cuentas nueve.
Hay una cifra oficial que anda cerca. Desde el 17 de julio de 2023, cuando una empresa manda a un empleado a otra ciudad en su propio coche, Hacienda deja exentos de IRPF 0,26 euros por kilómetro; antes eran 0,19. Ojo: no los paga Hacienda, los paga la empresa, y la orden que fija la cifra no explica de dónde sale. Pero sirve de control: si tu cuenta te da 0,12, se te ha olvidado la depreciación.
Volvamos a los dos números.
Los treinta céntimos son el coste MEDIO, y sirven para decidir si tener coche, no para decidir si cogerlo. El seguro, el impuesto y casi toda la depreciación los pagas igual aunque hoy no salgas del garaje: ese dinero ya está gastado. Lo que cuesta un viaje de más es el coste MARGINAL: gasolina y el desgaste que ese viaje provoca —neumáticos, aceite, frenos y la parte de la depreciación que va por kilómetros y no por años—, entre 12 y 15 céntimos por kilómetro en un coche como el del ejemplo.
Mezclar los dos sale caro en las dos direcciones. Con el coste medio se contesta si el segundo coche de casa, que hace 4.000 kilómetros al año y sale a más de 50 céntimos el kilómetro solo de costes fijos, compensa frente a alquilar doce fines de semana. Con el marginal se contesta si bajar al polígono merece la pena.
Haz las dos cuentas una vez al año, el día que te llega el recibo del seguro, y guarda los dos números en el móvil. Y úsalos: el recado de 24 kilómetros, ida y vuelta, que haces para ahorrarte ocho euros en la compra te cuesta unos 3,60 en gasolina y desgaste, así que ahorras 4,40 y no ocho. Y si ese coche hace 4.000 kilómetros al año, la pregunta del día del seguro no es esa: es si los 2.039 euros te compran algo que no te compren doce alquileres de fin de semana.