Curiosidad · Del catálogo de Margen
Islandia expulsó a McDonald's y guardó una hamburguesa

Me llamo Hjörtur Smárason y compré la última hamburguesa que se vendió en un McDonald's de Islandia. Fue el 31 de octubre de 2009.
McDonald's llevaba doce años en Reikiavik. La corona islandesa se había hundido en el crac del 2008: importar la carne, la lechuga y el envase costaba más que cobrarlo, así que la cadena anunció el cierre. Se me ocurrió comprar el pedido de recuerdo, más que otra cosa. Menú Big Mac con patatas: 640 coronas.
Tres años después seguía igual sobre la estantería del garaje: el pan seco pero entero, el queso del mismo amarillo, las patatas tiesas. En Islandia las bacterias tienen poco de qué comer.
En 2012 la doné al Bæjarins Beztu, un puesto de perritos de Reikiavik, y de ahí pasó al Snotra House, un hostal del sur. Una cámara web encendida las veinticuatro horas lleva nueve millones de visitas.
Sigue con su pan y sus patatas, en la vitrina. Solo ha cambiado el hostal.