Curiosidad · Del catálogo de Margen
Una ola de cerveza de 4,5 metros mató a 8 personas en 1814

17 de octubre 1814, Londres: un tanque de 610.000 litros reventó en la cervecería Meux y sepultó ocho casas.
El tanque tenía nueve metros de alto y llevaba diez meses fermentando porter — la cerveza negra de moda entre los obreros de la capital. Uno de los aros metálicos, del grosor de un dedo, saltó del cinturón por corrosión hacia las cinco y media de la tarde. En segundos, la presión hizo estallar las otras cubas contiguas y una ola de tres metros y medio bajó por New Street con la fuerza de cuatro autobuses cargados.
El barrio golpeado, St Giles Rookery, era el más pobre de Londres: casas de madera con familias enteras en un solo cuarto, muchas apuradas en velatorios porque un niño de dos años había muerto la víspera. La ola derribó dos edificios, inundó los sótanos donde dormían los niños y ahogó a Mary Banfield y a su hija Hannah en la cocina, a Anne Saville en el velorio, y a otras cinco personas de la calle. La cifra final: ocho muertas, todas mujeres y niños de entre 3 y 63 años.
Meux and Co. no pagó indemnización. El jurado del coroner dictaminó «muerte accidental y por infortunio» —fórmula legal para eximir a la empresa— y el Parlamento aprobó una devolución del impuesto especial sobre 7.664 barriles perdidos: la cervecería recuperó unas 7.250 libras y siguió produciendo porter hasta 1922.