Curiosidad · Del catálogo de Margen
En 1958 una ola subió 524 metros por una ladera de Alaska

Howard Ulrich fondeó su barco de pesca, el Edrie, en la bahía de Lituya —una entrada estrecha de la costa de Alaska— la noche del 9 de julio de 1958. A las diez y cuarto se movió la falla de Fairweather con un terremoto de magnitud 7,8, y treinta millones de metros cúbicos de roca, un cubo de trescientos metros de lado, se desprendieron de la montaña y cayeron novecientos metros hasta el agua. El agua desplazada trepó por la ladera de enfrente y arrancó el bosque hasta 524 metros de altura: un edificio de ciento setenta plantas.
Don Miller, geólogo del Servicio Geológico de Estados Unidos, recorrió la bahía después y midió tronco a tronco la línea donde acababan los árboles muertos. Esa raya sigue siendo la marca de ola más alta registrada. La levantó una piedra cayendo dentro de un embudo, no un temporal.
Había tres barcas fondeadas dentro. La de Ulrich, con su hijo de siete años a bordo, subió con el agua y volvió a bajar. La de Bill y Vivian Swanson pasó por encima de la barra de arena de la bocana; Swanson contó que vio desde arriba las copas de los árboles. La tercera, la Sunmore, no salió: Orville y Mickey Wagner murieron dentro.
Los árboles que crecieron después son más bajos y más claros que el bosque viejo. Desde una avioneta, la frontera de 1958 se distingue todavía alrededor de la bahía.