Curiosidad · Del catálogo de Margen
Un pan puede ser moreno y no llevar harina integral

El Real Decreto 308/2019 cambió el nombre del pan en España el 1 de julio de ese año, y desde entonces la etiqueta se lee en diez segundos.
Empieza por la palabra sola. Si el paquete dice «pan integral», la norma obliga a que el 100 % de la harina empleada sea integral, y no hay letra pequeña que lo rebaje.
Sigue por el porcentaje. Cuando el pan lleva solo una parte, el nombre tiene que decirlo entero: «pan elaborado con harina integral 40 %». Ese número es el dato; el resto del envase es decoración.
Desconfía del color. El tono oscuro puede venir de malta tostada, de melaza o de caramelo, y las semillas pegadas a la corteza no son harina. «Multicereales» tampoco significa integral: significa varios cereales, y pueden ser los tres refinados.
Haz la última comprobación en el sitio más aburrido del paquete. El nombre legal del producto va en letra pequeña, debajo de la marca y encima de los ingredientes; es el único texto que la norma obliga a que sea verdad. Léelo entero antes de pagar.