
Ona y yo compartimos piso en Girona desde segundo, y en tres años no me ha escrito ni una vez en castellano. Ni borracha. Ni con su madre delante. Yo le contesto en catalán, claro.
Los sábados trabaja de camarera en un bar de la plaça de la Independència y vuelve andando. Yo estaba en casa con los apuntes de Criminología. Esto es lo que tengo en el móvil:
Ona · 0:58 surto ara. m'he deixat les claus al bar i ja han tancat 🙄 (salgo ya. me he dejado las llaves en el bar y ya han cerrado)
Yo · 0:58 un altre cop jajaja. t'obro jo, soc desperta (otra vez jajaja. te abro yo, estoy despierta)
Ona · 1:31 estoy abajo. cual era el codigo del portal?
Me quedé mirando la pantalla. Ona escribe «sóc a baix», con su acento en la o, y nunca pone interrogantes. ¿Por qué me escribía en castellano?
Pensé que se le había cambiado el teclado, o que iba con una compañera del bar que no es de aquí. Le contesté.
Yo · 1:32 4417. però si t'obro jo des de dalt (4417. pero si te abro yo desde arriba)
Ona · 1:32 no no deja no te levantes
Ona · 1:33 oye estás sola?
Yo · 1:33 sí, en Marc és a Lleida fins dilluns. per? (sí, Marc está en Lleida hasta el lunes. ¿por?)
Ona · 1:34 por nada. para no hacer ruido
Fui a la cocina a poner agua para dos infusiones. Desde la ventana de la cocina se ve el portal. No había nadie en la calle. Ni un coche.
Yo · 1:37 on ets? no et veig (¿dónde estás? no te veo)
No contestó. Los dos ticks se quedaron grises.
A la 1:41 me llegó un mensaje de un número que no tenía guardado.
+34 6·· ·· ·· · 1:41 Laia sóc l'Ona!! m'han robat el mòbil al Pont de Pedra. t'escric amb el d'una noia. NO contestis res del meu número. vaig als mossos (Laia, ¡¡soy Ona!! me han robado el móvil en el Pont de Pedra. te escribo con el de una chica. NO contestes nada de mi número. voy a los mossos)
Le habían arrancado el móvil de la mano en el puente, desbloqueado, mientras escuchaba un audio.
Volví a leer el «estás sola?». Luego el «no te levantes».
Quien tenía el móvil de Ona no sabía catalán, o no se paró a mirar cómo nos escribimos. Le bastó con mi último mensaje y con la dirección que su mapa tiene guardada como «Casa». El código se lo di yo.
A la 1:44 oí abrirse el portal. Nadie había llamado al timbre.
Apagué la luz de la cocina, eché la llave por dentro, dos vueltas, y llamé al 112 sentada en el suelo del pasillo. Mientras daba la dirección, el ascensor paró en el tercero, el nuestro. Se abrieron las puertas. Se cerraron. Bajó.
La patrulla de los Mossos llegó a la 1:53 y no encontró a nadie en la escalera. El lunes la comunidad cambió el código del portal. El nuevo no lo tenemos escrito en ningún chat.