← Todas las lecturas

Idea · Del catálogo de Margen

Estudia en desorden (a propósito)

El método de estudio que mejor sienta es repetir en bloque: veinte ejercicios del mismo tipo, una tarde entera con el mismo tema. Fluye, sale solo, parece dominado. Y ahí está la trampa: esa fluidez es la del gesto repetido, no la del conocimiento.

El psicólogo Doug Rohrer lo probó con estudiantes de matemáticas: unos practicaban por bloques y otros con los mismos ejercicios barajados, de manera que cada problema llegaba sin avisar de qué tipo era. Durante la práctica, los del desorden lo hacían peor y se sentían peor. Semanas después, en el examen sorpresa, casi doblaron la puntuación de los ordenados.

La explicación es simple: la vida no te dice qué fórmula toca. La mitad del examen es reconocer el tipo de problema, y practicar en bloque elimina justo ese entrenamiento, porque la respuesta a «¿qué toca ahora?» siempre es la misma.

La aplicación: baraja. Mezcla temas en la misma sesión, alterna tipos de ejercicio, intercala lo viejo con lo nuevo. Notarás que avanzas más lento y con más errores. Esa incomodidad no es señal de que va mal: es el sonido del aprendizaje echando raíces.