← Todas las lecturas

Microrrelato · Del catálogo de Margen

Herencia

Mi abuelo me dejó en herencia una caja cerrada y una sola instrucción: «Ábrela el día que dejes de tener miedo».

Tardé treinta años. La abrí anoche, por fin sin que me temblaran las manos.

Dentro había un pequeño espejo y una nota doblada: «Ya estás listo. Ahora empieza lo difícil».