Curiosidad · Del catálogo de Margen
«Izquierda» es vasca porque el latín daba miedo

El latín tenía su palabra: «sinistra». Pero en la superstición romana el lado izquierdo era el de los malos presagios, y «siniestro» se fue cargando de connotaciones tan negras que dejó de servir para algo tan neutro como una mano.
¿La solución? Pedir una palabra limpia a un vecino que ni siquiera hablaba una lengua romance. Del euskera «ezkerra» salieron el castellano «izquierda», el catalán «esquerra» y el portugués «esquerda». Tres lenguas hijas del latín votaron en bloque por un préstamo vasco.
«Sinistra» no desapareció: sobrevive en «siniestro», que hoy significa malvado, funesto... o un accidente en el parte del seguro. La palabra vieja quedó condenada a cargar con todo lo malo.
A veces una lengua no evoluciona: simplemente se quita un mal de encima.