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Curiosidad · Del catálogo de Margen

El día que los Stradivarius perdieron a ciegas

Un Stradivarius puede costar más de diez millones de euros, y durante siglos se ha dado por hecho que su sonido es inalcanzable. Así que un equipo de investigadores hizo la prueba del algodón: en Indianápolis y luego en París, solistas de élite tocaron violines antiguos legendarios y violines nuevos, en penumbra y con gafas de soldador, para no saber cuál tenían entre las manos.

El resultado, publicado en la revista científica PNAS, fue un pequeño escándalo: la mayoría de los violinistas prefirió los instrumentos nuevos, y no supo distinguir con fiabilidad cuáles eran los antiguos. Uno de los nuevos, de hecho, fue el favorito general.

Esto no convierte a los Stradivarius en malos violines: son excelentes. Pero sugiere que parte de su magia está en la etiqueta y en la leyenda. El oído escucha; el cerebro, mientras tanto, mira el precio.