
En la iglesia de San Burchardi, en Halberstadt (Alemania), está sonando ahora mismo el concierto más largo de la historia. Empezó el 5 de septiembre de 2001 y está previsto que termine en el año 2640: 639 años de duración.
La obra es Organ²/ASLSP, de John Cage, cuya partitura indica 'as slow as possible': tan lento como sea posible. Un grupo de músicos y filósofos se tomó la instrucción al pie de la letra y construyó un órgano que suena sin descanso, con sacos de arena sujetando las teclas. ¿Por qué 639 años? Porque en 1361, justo 639 años antes del cambio de milenio, Halberstadt estrenó uno de los primeros grandes órganos del mundo.
Los cambios de acorde son acontecimientos: llega gente de todo el mundo para presenciar el instante en que la obra avanza una nota. Los primeros diecisiete meses, por cierto, fueron de silencio. Cage lo habría aprobado.