
En la caja, con la lavadora ya pagada, te ofrecen «ampliar la garantía a dos años» por 49 euros. La ley española te da tres desde el 1 de enero de 2022. Estás pagando 49 euros por perder doce meses.
El cambio lo trajo el Real Decreto-ley 7/2021, que subió la garantía legal de los productos de dos años a tres. Conviene tener claras cuatro cosas:
1. Los tres años cuentan desde la entrega y los debe el vendedor, no el fabricante. La tienda no puede mandarte al servicio técnico de la marca: reclamas donde compraste.
2. Los dos primeros años, si algo falla, se presume que el defecto venía de fábrica y no tienes que demostrar nada. El tercero te toca demostrarlo a ti, y ahí es donde una garantía comercial bien hecha sí puede valer algo.
3. Tienes cinco años desde que aparece el fallo para reclamarlo. Guarda el tique: el justificante de compra es lo único que te van a pedir.
4. Una garantía de pago solo es legal si añade algo a lo que ya tienes por ley: sustitución inmediata, golpes, líquidos, reparación a domicilio. Si el folleto repite lo que dice el real decreto, lo que estás comprando es el folleto.
La próxima vez que te la ofrezcan, pregunta qué cubre que la ley no cubra. Es la pregunta más barata que existe: si el dependiente tiene que ir a buscar el papel para contestarte, ya tienes la respuesta.