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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Por qué sigues viendo esa serie mala

En 1985, los psicólogos Arkes y Blumer vendieron abonos de teatro a precios distintos, al azar: unos pagaron la tarifa completa y otros recibieron un descuento sorpresa. Las obras eran las mismas. Pero quienes habían pagado más fueron a bastantes más funciones.

No iban porque les apeteciera: iban para «amortizar». Es la falacia del coste hundido: seguir invirtiendo tiempo o dinero en algo solo porque ya has invertido antes, aunque ese dinero no vuelva hagas lo que hagas.

El caso más caro fue el Concorde: Francia y Reino Unido siguieron financiándolo durante años sabiendo que nunca sería rentable. Habían gastado demasiado para parar. Hoy se llama, literalmente, la falacia del Concorde.

Así que la pregunta correcta nunca es «¿cuánto llevo metido?», sino «¿qué haría si empezara hoy desde cero?». La serie, por cierto, puedes dejarla.