Curiosidad · Del catálogo de Margen
El libro que nadie ha podido leer en seis siglos

En la biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale hay un manuscrito catalogado como MS 408. Tiene unas 240 páginas de pergamino, está escrito con una caligrafía fluida y segura, y va ilustrado con plantas, diagramas astronómicos y pequeñas figuras bañándose en piscinas verdes. Solo hay un problema: nadie sabe qué dice.
El alfabeto no coincide con ninguno conocido. Las plantas no corresponden a ninguna especie real. El carbono 14 fecha el pergamino a principios del siglo XV, así que no es un invento moderno: alguien lo escribió hace unos seiscientos años, con soltura, como quien domina su lengua.
Lo han intentado los mejores. William Friedman, el criptógrafo que rompió códigos japoneses en la Segunda Guerra Mundial, le dedicó décadas. Equipos con ordenadores, lingüistas, historiadores. Hay teorías para todos los gustos: una lengua perdida, un código, un fraude carísimo. Ninguna ha ganado.
Se llama manuscrito Voynich, por el librero que lo compró en 1912. Cualquiera puede verlo: está digitalizado entero. Seguimos siendo exactamente igual de analfabetos ante él que hace un siglo.