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Idea · Del catálogo de Margen

El coche que se derrite

Un coche nuevo pierde de media en torno a la mitad de su valor en sus primeros cinco años, y el golpe más fuerte llega nada más salir del concesionario. Es la única gran compra que hacemos sabiendo que se derrite.

Pon números: 25.000 € financiados a cinco años pueden superar los 28.000 con intereses. Al terminar de pagarlo, el coche ronda los 12.500 € de valor. Súmale seguro, mantenimiento e impuestos, y el «¿cuánto al mes?» del concesionario solo cuenta la mitad de la historia.

La alternativa aburrida y solvente: un coche fiable de cuatro o cinco años, con la gran depreciación ya pagada por otro. Nadie dice que no compres coche; la idea es no confundir un medio de transporte con una inversión, porque es exactamente lo contrario.