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Curiosidad · Del catálogo de Margen

En Venus, un día dura más que un año

En Venus el calendario es un disparate hermoso. El planeta tarda 243 días terrestres en completar una vuelta sobre su propio eje, y solo 225 en completar una órbita alrededor del Sol. El resultado: su día dura más que su año. Allí cumplirías años antes de ver acabar un solo día.

Y el desorden no termina ahí. Venus gira al revés que casi todos los planetas: en su cielo, el Sol sale por el oeste y se pone por el este. Combinando ese giro lento y retrógrado con su avance alrededor del Sol, un «día solar» —de un amanecer al siguiente— sale a unos 117 días terrestres. Casi cuatro meses de luz espesa, casi cuatro de noche cerrada.

Nadie sabe con certeza por qué: quizá un impacto colosal en su juventud, quizá el freno lentísimo de su atmósfera densa actuando durante miles de millones de años. La vecina más cercana de la Tierra, esa estrella de la tarde que brilla ahí fuera con tanta calma, es también un recordatorio enorme: un día y un año no son leyes del universo. Son costumbres de nuestra casa.