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Idea · Del catálogo de Margen

Olvidar es parte del método

La memoria se fija justo cuando estás a punto de olvidar. Por eso repasar diez veces el mismo día rinde mucho menos que repasar cinco veces repartidas en un mes.

El fenómeno se mide desde 1885, cuando Hermann Ebbinghaus memorizó miles de sílabas sin sentido y dibujó la curva del olvido: sin repaso, gran parte de lo aprendido se esfuma en cuestión de días. Cada repaso espaciado aplana esa curva, porque recuperar un recuerdo con esfuerzo lo vuelve más resistente.

Un siglo después, un metaanálisis que reunió más de 300 experimentos lo confirmó: espaciar las sesiones supera al estudio concentrado en casi cualquier materia y plazo. La práctica es simple: repasa al día siguiente, a los tres días, a la semana, al mes. Deja que el olvido empiece su trabajo, e interrúmpelo.

Fuente: Cepeda et al., Psychological Bulletin (2006)