
Vendes una chaqueta en Wallapop por 40 €. A los diez minutos escribe alguien muy amable, con foto de perfil de un perro, y te dice que la quiere, que ya ha hecho el pago y que mejor seguís por WhatsApp porque la app le va fatal. Hasta ahí, normal. A todos nos va fatal la app.
Lo que viene después tiene tres pasos. El tercero está en un aviso del Centro Europeo del Consumidor de este año y en una alerta de los Mossos d’Esquadra.
1. Te saca de la plataforma. WhatsApp, correo, Telegram, lo que sea. Fuera de la aplicación no hay nadie mirando y no hay devolución. Wallapop no manda enlaces de pago por WhatsApp. Vinted tampoco.
2. Te manda un enlace para cobrar. La página es clavada a la de verdad y te pide el número de la tarjeta, la caducidad y los tres dígitos de detrás. Esos tres dígitos, que son la letra pequeña que casi nadie ha leído, sirven para pagar. Para que te entre dinero no hacen falta. Nunca. Si una pantalla te pide la tarjeta para ingresarte algo, te está cobrando.
3. O te manda una solicitud de Bizum. Esta es la buena, porque Bizum tiene dos botones que se parecen demasiado. Cuando alguien te envía dinero, a ti no te pregunta nada. Llega y ya está. Si lo que te aparece es un aviso con un botón de «Pagar», eso es una petición de dinero, no un ingreso. Los Mossos lo dijeron con esas palabras: en la notificación se lee «Pagar» o «Rechazar», y el que paga eres tú.
Los cargos que salen luego son pequeños de uno en uno. 39,99 € de una tienda de Letonia, 12,50 € de una web de pagos que no has visto nunca, y de vez en cuando uno de 1.200,00 € que se lleva el mes entero. Los Mossos hablaban de pérdidas de entre 50 y 2.000 euros por víctima, y creen que la mayoría no se denuncia. Pasa porque da pereza y porque da vergüenza.
A mí esto me da más rabia que cualquier comisión, porque la comisión al menos te la cobran a la cara.
Dos cosas que no son señal de nada, para que no vivas con la mosca detrás de la oreja. Que te paguen con Bizum dentro de la propia aplicación no tiene nada de malo. Y que el comprador tenga pocas valoraciones, tampoco. Todos empezamos con cero.
Las señales de verdad van casi siempre juntas. Quiere salir de la aplicación. Tiene prisa. Y en algún momento te pide un dato que solo haría falta si el que paga fueras tú.
Si ya diste la tarjeta, llama al banco, que la bloqueen, y pide la devolución del cargo. Si confirmaste un Bizum, lo mismo, y el mismo día. Guarda los pantallazos antes de borrar la conversación, que sin ellos la denuncia es tu palabra contra un perfil que mañana no existe.
Una cosa para hoy. Abre la app de tu banco y busca dónde tiene el botón de solicitar dinero. Mírale la cara, que la vas a volver a ver. Y la próxima vez que te salte un aviso, lee los dos botones antes de darle a uno.