Curiosidad · Del catálogo de Margen
Un corazón que cabe en dos latidos por minuto
El corazón de una ballena azul pesa alrededor de 180 kilos: como un piano vertical. Es el más grande que ha existido jamás en un animal.
En 2019, un equipo de Stanford consiguió lo que parecía imposible: pegarle un electrocardiógrafo con ventosas a una ballena azul en mar abierto. El registro dejó a los científicos atónitos. Cuando la ballena se sumerge a comer, su corazón baja hasta dos latidos por minuto; al volver a la superficie, se dispara a más de treinta para recargar oxígeno.
Entre un latido y el siguiente pueden pasar treinta segundos. Un animal de treinta metros funcionando con el pulso de quien duerme profundísimo.
Los investigadores creen que ese corazón trabaja ya al límite de lo físicamente posible — una de las razones por las que ningún animal ha sido nunca más grande.
Fuente: PNAS · Universidad de Stanford