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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Un camión atropelló al árbol más solo del mundo en 1973

Los conductores del rally Dakar usan una escultura como waypoint desde 1993. Un enrejado de tuberías soldadas, alto como una casa, doblado por el viento. Marca el lugar donde el árbol más solo del planeta cayó una noche de 1973, partido en dos por un camionero libio presuntamente borracho.

L’Arbre du Ténéré, la acacia derribada aquella noche, aparecía en los mapas del Sáhara desde 1939. El vecino más próximo estaba a 400 kilómetros. Sus raíces bajaban 40 metros hasta un manto freático fósil desaparecido de la superficie hace milenios. Los soldados franceses cavaron un pozo cerca en los años cuarenta y midieron su edad: unos 300 años.

Antes fue el punto de referencia de las caravanas de sal entre Agadez y Bilma. Los tuaregs pasaban a su lado cargando bloques desde el norte hasta el sur, y volvían con mijo, telas y noticias. En los años cincuenta el geógrafo francés Henri Lhote lo bautizó formalmente por primera vez, aunque los tuaregs lo llamaban desde siempre «l’arbre», a secas. El árbol vivió allí, solo, mientras cambiaban los caravaneros, los idiomas y las banderas del país.

El gobernador de Níger ordenó llevar el tronco al Museo Nacional de Niamey. Sigue en una sala refrigerada, con la fecha grabada en una placa. Cuando lo cambian de vitrina lo abrigan con una manta para que no se le agriete la corteza. Los tuaregs llaman a la escultura simplemente «l’arbre». El camionero nunca fue identificado.