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Relato · Del catálogo de Margen

Entre las 4:02 y las 4:10 no sé qué hice

Fiché a las 21:58 y en la nave 4 estaba yo solo. El de mantenimiento, Iker Lahoz, ese mes tenía la guardia: no está en la nave, pero viene si lo llamas.

A las 04:02 estaba en el pasillo 9, con la transpaleta y el escáner en la mano, leyendo un palé de garrafas de 8 litros.

A las 04:10 estaba en el muelle 3, de pie, con el escáner en la mano. Y en el muelle había cuatro palés puestos en fila, bien apoyados, con las cintas tensadas y las etiquetas hacia fuera.

No tengo nada entre esas dos horas. Nada: ni haber andado los 40 metros, ni haber subido el primero, ni haber girado.

[04:12] Diego: iker [04:12] Diego: estoy en el muelle 3 y no sé cómo he llegado [04:13] Iker: te has dado con algo? estás mareado [04:13] Diego: no. hay cuatro palés puestos y los he puesto yo [04:14] Iker: pues ya está entonces [04:14] Diego: iker que no me acuerdo de ponerlos [04:15] Iker: voy

Llegó a las 04:31 y lo primero que hicimos fue mirar el escáner, que guarda la hora de cada lectura. Las lecturas estaban todas: 04:03, 04:04, 04:06, 04:07 y 04:09. Cinco, en orden, sin un hueco raro. Nada estaba mal colocado. Las etiquetas, las cuatro hacia fuera, que es como lo hago yo y no como lo hace el del turno de tarde.

Yaiza Carrión, la encargada del turno, me llamó a las siete y me mandó a la mutua ese mismo día. Lo que tengo se llama microsueño y lo busqué yo antes, en la cama, a las ocho de la mañana, con el móvil en la mano. El cerebro se apaga unos segundos, nunca más de 15, y el cuerpo sigue andando. Y si lo que estás haciendo lo has hecho diez mil veces, el cuerpo lo termina sin ti. A mí me terminó cuatro palés.

El médico me corrigió una cosa: que 8 minutos no son un microsueño. Son muchos seguidos, y entre uno y otro hay ratos despierto que tampoco recuerdo.

También me preguntó cuántas noches llevaba durmiendo de día con la persiana a medio bajar, y le dije la verdad, que desde mayo.

Lo que me quitó el sueño de verdad fue lo que hice al llegar a casa. Me descargué las lecturas del escáner de las seis noches anteriores y busqué los huecos. El 24 hay dos minutos. El 25, cuatro. El 27, siete. Y el muelle 3 da a la rampa, la rampa baja al patio, y los camiones entran en el patio a las cinco y diez.