Curiosidad · Del catálogo de Margen
Suecia cambia de sitio una ciudad entera: 3 kilómetros

Kiruna, la ciudad más al norte de Suecia, está construida encima de la mayor mina de hierro subterránea del mundo, propiedad de la empresa estatal LKAB. El problema es de geometría: la veta de hierro no baja recta, se tumba por debajo del pueblo, y cada metro que la mina excava hacia el fondo agrieta un poco más el suelo de las casas de arriba. En 2004, LKAB puso al ayuntamiento delante de una elección de dos opciones: mover la ciudad o cerrar la mina.
Se movió la ciudad. El centro nuevo se levantó tres kilómetros al este y se inauguró en 2022, con el ayuntamiento —un edificio redondo llamado Kristallen— funcionando desde 2018. Unas 6.000 personas, casi un tercio del pueblo, cambiaron de dirección postal sin cambiar de ciudad. Veintiún edificios declarados de valor cultural no se derribaron: se subieron a plataformas con ruedas y se llevaron enteros. Lo que no se movió se tiró: el viejo ayuntamiento cayó en 2019 y solo se guardó su campanario, hoy plantado delante del nuevo.
El más grande fue la iglesia de madera de 1912, elegida en una encuesta el edificio más bonito de Suecia: unas 700 toneladas que tardaron dos días en recorrer cinco kilómetros por una carretera ensanchada a propósito para ella. Los vecinos hicieron el trayecto andando al lado, a la velocidad de la iglesia. La mina, mientras tanto, no paró ni un turno.