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Curiosidad · Del catálogo de Margen

En Kentucky llevan desde 1998 votando perros como alcalde

2020. Gana la alcaldía de Rabbit Hash, un pueblo de Kentucky de unos trescientos vecinos, un bulldog francés llamado Wilbur Beast, con más de trece mil votos. No hay pucherazo: cada voto cuesta un dólar y se pueden comprar todos los que uno quiera.

2016. Gana Brynneth Pawltro, una pitbull. Ese año se quema la tienda general, un edificio de madera de 1831 que era casi todo el centro del pueblo. El dinero de las votaciones caninas ayuda a levantarla otra vez.

2008. Toma posesión Lucy Lou, una border collie que aguanta ocho años en el cargo y se retira anunciando que se presenta a la presidencia de Estados Unidos.

1998. Un chucho llamado Goofy se convierte en el primer alcalde perro del pueblo. La idea era recaudar fondos para la sociedad histórica local.

El cargo es honorífico y no tiene ni una competencia, que es exactamente lo que más tranquiliza a los vecinos: llevan veintiocho años con alcaldes que no han firmado una sola ordenanza.