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Idea · Del catálogo de Margen

No te falta tiempo: te falta un filtro

«No tengo tiempo» casi siempre significa, si eres honesto, «esto no es lo bastante importante para mí como para quitárselo a otra cosa». Y muchas veces está perfectamente bien: no puedes con todo, y elegir es sano.

El problema empieza cuando dices «no tengo tiempo» de lo que en el fondo sí te importa —leer, llamar a alguien, moverte, pensar— y a la vez le entregas horas enteras, sin filtro, a lo que no recordarás mañana.

El tiempo no se gestiona con más horas: no las hay. Se gestiona con una sola pregunta, hecha a tiempo: «Si esto se lleva mi tarde, ¿qué es lo que no voy a hacer?». Todo sí es también un no a otra cosa. La cuestión es si estás eligiendo el no o si te lo eligen.