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Idea · Del catálogo de Margen

Dos años apuntando el precio del pan en un cuaderno

Agosto de 2024. Media docena de huevos frescos, marca M, en el supermercado del barrio: 2,40 €. Anoto la fecha, el precio y la marca. La caja del cuaderno es amarilla.

Enero de 2025. Los mismos huevos: 2,85 €. La cajera, Amparo, me pregunta si hago un doctorado. Le digo que no, que apunto por si acaso.

Junio de 2025. 2,99 €. Cambio de marca porque la mía sube y desaparece. Me quedo con la Ibericaquellevalobueno: 2,79 €.

Diciembre de 2025. La Ibericaquellevalobueno ha subido a 3,05 € y la marca antigua ha vuelto: 3,20 €. Me río yo solo en el pasillo cinco. Escribo en el cuaderno: «truco viejo».

Junio de 2026. 3,35 € los seis huevos. Miro atrás: en dos años, ese medio kilo de proteína me cuesta un 40 % más. El IPC oficial de alimentos y bebidas no alcohólicas de esos dos años en España, medido por el INE, es alrededor del 17 %.

La sospecha que anoté abajo en 2024, subrayada: la cesta media no es mi cesta media, porque yo no compro trufas ni ostras, compro huevos y pan y aceite. Y la trampa no es que suba el precio: es que suben las cosas que compro todos los días, y bajan las que compro un domingo al año.

Sigue apuntando. Un cuaderno de precios en la mesa de la cocina cuesta tres euros y contradice al INE mejor que un titular.