
¿Cuánta gente hace falta en una sala para que sea más probable que no que dos personas cumplan años el mismo día? La intuición grita que cientos. La respuesta correcta es 23.
El truco está en que no buscamos que alguien coincida contigo, sino que dos cualesquiera coincidan entre sí. Con 23 personas hay 253 parejas posibles, y cada pareja es una oportunidad de coincidencia. Sumadas, superan el 50 %. Con 57 personas, la probabilidad ya roza el 99 %.
La lección va más allá de las fiestas: las coincidencias son muchísimo más comunes de lo que nuestro cerebro calcula. Tan potente es el efecto que los criptógrafos lo usan para atacar sistemas de seguridad: lo llaman, literalmente, «ataque del cumpleaños».
Fuente: Scientific American