Curiosidad · Del catálogo de Margen
Puede que te falte un músculo del brazo y no lo notes

Pon la mano izquierda hacia arriba, apoyada en la mesa. Junta el pulgar con el meñique y dobla un poco la muñeca hacia ti. Si en el centro de la muñeca se levanta un tendón fino y tirante, como una cuerda de guitarra, tienes el palmar largo. Si no se levanta nada, no lo tienes, y no te pasa nada raro: falta en torno a uno de cada siete brazos.
Es un músculo estrecho que va del codo a la palma, y a ti no te hace prácticamente nada. Medido en laboratorio, tu fuerza de agarre es la misma con él y sin él. Nos queda de antepasados que se colgaban de las ramas y lo usaban de verdad; en nosotros es un cabo suelto de la evolución.
Por eso los cirujanos lo buscan. Cuando hay que reconstruir un tendón del pulgar o reparar un ligamento, ese tendón fino es material de repuesto ideal: se saca, se trasplanta y el brazo sigue haciendo exactamente lo mismo que antes. Y tenerlo en un brazo no garantiza tenerlo en el otro: hay gente a la que solo le falta en el izquierdo.