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Curiosidad · Del catálogo de Margen

La moneda que cuesta el triple de lo que vale

Hay pocas paradojas económicas tan redondas: en 2024, fabricar un centavo de dólar costaba unos 3,7 centavos entre metal, acuñación y distribución. Cada moneda nueva nacía generando pérdidas. Multiplicado por miles de millones de unidades al año, Estados Unidos perdía decenas de millones por el simple hecho de fabricar su moneda más pequeña.

En 2025, el Tesoro estadounidense anunció el final: dejaría de producir centavos tras más de dos siglos. Otros países ya habían dado el paso; Canadá retiró el suyo en 2013 y redondea los pagos en efectivo a los cinco céntimos más cercanos.

En la zona euro pasa algo parecido con las monedas de uno y dos céntimos, que también cuestan más de lo que valen, y varios países ya redondean.

La inflación tiene estas cosas: llega un día en que el dinero pequeño no puede pagarse ni a sí mismo.