Curiosidad · Del catálogo de Margen
Bananas y personas, más parientes de lo que crees
Se dice a menudo que los seres humanos compartimos alrededor de la mitad de nuestros genes con un plátano. La cifra suena a broma, pero apunta a algo real.
La explicación es que muchas funciones básicas de la vida (obtener energía, copiar el ADN, reparar células) son tan antiguas y esenciales que apenas han cambiado en miles de millones de años. Los genes que las controlan son casi los mismos en una planta, un hongo o una persona.
Comparar porcentajes de ADN entre especies tan distintas es más complicado de lo que parece, y las cifras dependen de cómo se mida. Pero la idea de fondo se sostiene: bajo formas muy distintas, la vida reutiliza una y otra vez las mismas viejas soluciones.
Fuente: National Human Genome Research Institute