
En la Biblioteca Nacional de Suecia se guarda el Codex Gigas, un manuscrito del siglo XIII de casi un metro de alto y unos 75 kilos de peso, elaborado con las pieles de unos 160 animales. Es el mayor manuscrito medieval que se conserva.
Su apodo viene de una ilustración: una página entera dedicada a un retrato del diablo. La leyenda cuenta que un monje condenado a ser emparedado prometió escribir en una sola noche un libro con todo el saber del mundo, y que al ver que no llegaba pidió ayuda a quien no debía.
La realidad es casi más increíble: los análisis de la escritura apuntan a que lo copió una sola persona, en un trabajo que pudo ocupar décadas de su vida.
Llegó a Estocolmo como botín de guerra en 1648, cuando tropas suecas lo sacaron de Praga. El diablo, por lo visto, también viaja.