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Idea · Del catálogo de Margen

Higiene de rencores

El rencor es un inquilino que paga alquiler con tu sueño. Y nunca, jamás, se muda solo.

Lo curioso del rencor es que se alimenta de ti mientras crees que castiga a otro. La persona que te hirió duerme tranquila en otra ciudad; tú le has reservado una habitación en la cabeza, con vistas, calefacción y desayuno incluido.

Perdonar no es absolver a nadie. Es cambiar la cerradura y recuperar el cuarto para vivir en él.