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Relato · Del catálogo de Margen

Bienvenido reclama que el chaval tocó la torre de h1

«Se abre la vista a las once y catorce. Que conste en acta que yo tengo la farmacia abierta a la una.»

Así empieza la transcripción literal de la reunión del comité de apelación del II Torneo de Otoño del Club de Ajedrez Almazul, celebrada en la sala de atrás del bar Nuevo Casino. La transcribió, a mano y a su manera, Basilio Tobajas, presidente del club y electricista jubilado. Se publica tal cual, con sus acotaciones.

REMEDIOS ALCAINE (árbitra federada y farmacéutica del pueblo): Vamos a ver. Reclamación número uno de la historia de este torneo. Antes de nada, plazo. Don Basilio, ¿qué dicen las bases que redactó usted?

BASILIO TOBAJAS (presidente del club, electricista jubilado): Dicen que las reclamaciones se presentan en los quince segundos siguientes al final de la partida.

REMEDIOS: Quince segundos.

BASILIO: Es una errata. Yo escribí quince minutos y la fotocopiadora del ayuntamiento hizo lo que le dio la gana.

REMEDIOS: La partida terminó a las once menos cuarto y la reclamación entró a las once y seis. Con las bases impresas, fuera de plazo por veinte minutos y cuarenta y cinco segundos. Con las bases que usted quería escribir, fuera de plazo por seis.

BIENVENIDO SARASOLA (panadero jubilado, 71 años, tablero 2): Es que fui al servicio.

REMEDIOS: Lo sé, porque me lo contó usted en el pasillo con detalle. La admito a trámite igualmente, y que conste por qué: porque las bases de un torneo tiene que poder leerlas un jugador de setenta y un años sin lupa, y estas están impresas en cuerpo ocho. Don Basilio, para el año que viene, cuerpo doce y quince minutos.

BASILIO: Apuntado.

REMEDIOS: Ahora sí. Don Bienvenido, lea usted lo que ha escrito.

BIENVENIDO: Lo que he escrito es que el chaval tocó la torre.

REMEDIOS: Léalo entero.

BIENVENIDO: «Reclamo que mi contrario, en la jugada veintidós, tocó la torre de h1 con dos dedos y luego movió el caballo. Pieza tocada, pieza jugada.»

REMEDIOS: Correcto en la norma. El artículo 4.3 dice que si usted toca una pieza suya con intención de moverla, la mueve. Y el 4.2.1 dice que si la quiere enderezar, tiene que avisar ANTES, en voz alta. Se dice «compongo». Los franceses dicen j'adoube y aquí lo dice mucha gente porque queda fino.

[Acotación del secretario: don Bienvenido hace un gesto con la mano que no consta.]

ÍKER MENDILUCE (14 años, estudiante de tercero, tablero 2): Yo dije compongo.

BIENVENIDO: Yo no lo oí.

ÍKER: Yo lo dije.

BIENVENIDO: Y yo no lo oí, que es distinto.

REMEDIOS: Ese es exactamente el problema de todas las reclamaciones de pieza tocada del mundo, y por eso las odiamos todos. ¿Había alguien mirando?

BASILIO: Doña Amelia estaba en el tablero cuatro.

AMELIA RUIZ DE GAUNA (80 años, jubilada, tablero 4): Yo estaba jugando lo mío, que iba ganando por primera vez en once años.

REMEDIOS: ¿Oyó usted algo?

AMELIA: Oigo poco del derecho. Del izquierdo lo oigo todo, y lo que oí fue a don Bienvenido resoplar, que resopla desde la primera ronda.

BIENVENIDO: Resoplar no es reglamento.

REMEDIOS: No, pero molestar al contrario está en el 11.5 y usted lleva dos días resoplando encima del tablero. Lo dejo apuntado y seguimos.

NIEVES MENDILUCE (veterinaria, madre del jugador): ¿Puedo decir una cosa?

REMEDIOS: Puede, pero no cuenta como prueba.

NIEVES: A mí el punto me da igual. Que se lo den a él, si hay que dárselo. Lo que no quiero es que mi hijo salga de aquí y el lunes, en el autobús del instituto, le llamen tramposo. A mi padre le dijeron una vez que aguaba la leche y se murió siendo el de la leche aguada.

REMEDIOS: Eso lo entiendo y lo pongo en el acta tal cual. Don Basilio, escríbalo entero.

BASILIO: Ya voy.

REMEDIOS: Y ahora quiero las planillas de los dos, las hojas donde cada jugador va anotando jugada a jugada.

[Acotación del secretario: se entregan las planillas. La árbitra las mira dos minutos y veinte segundos sin decir nada. Este secretario aprovecha para anotar que el café se está enfriando.]

REMEDIOS: Don Bienvenido.

BIENVENIDO: Dígame.

REMEDIOS: Usted apunta las jugadas antes de hacerlas.

BIENVENIDO: Las apunto para no perderme.

REMEDIOS: Ya. El 8.1.2 prohíbe anotar las jugadas por adelantado: primero se hacen y después se escriben. Lo suyo fue legal muchos años y lleva veintiuno sin serlo.

BIENVENIDO: A mí nadie me ha dicho nada.

REMEDIOS: Le estoy diciendo algo ahora mismo. Y hay un detalle peor. Aquí, en la veintidós, usted tiene apuntada una jugada que el chico todavía no había hecho. Usted escribió Cf3 antes de que él moviera. O sea que usted ya sabía dónde iba a ir el caballo.

ÍKER: Es que era lo único.

REMEDIOS: Era lo único, sí. Con la dama en g5 no tenía otra cosa.

BIENVENIDO: Eso no quita que tocara la torre.

BASILIO: Doña Remedios, una cosa que llevo dos días viendo y me callo. El chico mueve con la derecha y le da al reloj con la izquierda.

REMEDIOS: ¿Y desde dónde lo ve usted, si el tablero dos está de espaldas a la puerta?

BASILIO: Desde la barra.

REMEDIOS: Desde la barra.

BASILIO: Es que hay una cámara. Un móvil viejo en un trípode encima del tablero uno y el dos, que va a la tele del bar por el wifi para que los de la barra vean las partidas sin levantarse. Empezó siendo una broma y ahora apuestan cafés.

[Acotación del secretario: este secretario hace constar que la cámara la puso él y que hasta hoy nadie le había preguntado.]

REMEDIOS: El reloj se pulsa con la misma mano con la que se ha movido, artículo 6.2.3. Es infracción y se avisa.

ÍKER: Es que el reloj está puesto a mi izquierda y yo muevo con la derecha. Si le doy con la derecha tengo que cruzar el brazo por encima del tablero.

REMEDIOS: Entonces el que está mal colocado es el reloj. Dónde va el reloj lo decide el árbitro, y la árbitra soy yo. Don Basilio, el del tablero dos cambia de lado antes de la ronda de la tarde.

BASILIO: Apuntado.

REMEDIOS: Y ahora la cámara. ¿Graba?

BASILIO: Graba porque no supe quitarle el grabar.

REMEDIOS: Póngamelo.

[Acotación del secretario: se reproduce el vídeo en el teléfono de la árbitra. Se oye todo bastante bien. Se ve la mano del chico y se ve la mano de don Bienvenido.]

REMEDIOS: Para. Atrás diez segundos y suba el volumen.

[Acotación del secretario: en la grabación se oye con claridad la voz de don Bienvenido diciendo: «Toca la torre, hombre, que la tienes torcida y me pone de los nervios». Cuatro segundos después se oye al chico decir «compongo», y se le ve enderezar la torre con un dedo y soltarla en su casilla. Doce segundos después mueve el caballo.]

[Acotación del secretario: nadie dice nada durante un rato largo. El café ya está frío del todo.]

AMELIA: Yo eso sí lo oí.

BIENVENIDO: Yo estaba hablando en general.

REMEDIOS: Usted le dijo que tocara la torre, él avisó de que componía y la enderezó. Y luego movió el caballo, que era la única jugada que tenía. La reclamación se desestima. Resultado de la partida, el que está firmado.

BIENVENIDO: ¿Y lo mío de apuntar antes?

REMEDIOS: Lo suyo de apuntar antes se lo aviso hoy y se lo sanciono el domingo que viene, que es lo que hace un árbitro con una persona de setenta y un años que lleva tres décadas apuntando mal y nadie le ha dicho nunca nada. Don Basilio, apunte el acuerdo.

BASILIO: Apuntado.

REMEDIOS: Y quite usted la cámara del tablero dos o póngale un cartel, porque si los de la barra están oyendo lo que se dice en las mesas, esto ya no es un club de ajedrez, es un programa de radio.

BASILIO: Es que gracias a eso hemos resuelto la reclamación.

REMEDIOS: Ya. Por eso no digo que la quite. Digo que ponga el cartel.

[Acotación del secretario: se levanta la sesión a las doce y dos. Consta que don Bienvenido se acercó al chico antes de salir.]

BIENVENIDO: Oye.

ÍKER: Qué.

BIENVENIDO: La torre estaba torcida de verdad. Eso lo mantengo.

ÍKER: Ya lo sé. La torcí yo en la jugada quince para que se pusiera nervioso.

[Acotación del secretario: don Bienvenido se rio, que es lo primero que hace en todo el torneo, y le dijo al chico lo último que consta en este acta.]

BIENVENIDO: Entonces eres de los míos y no tengo nada que reclamar.