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Curiosidad · Del catálogo de Margen

El corazón azul del pulpo

Un pulpo no tiene un corazón, sino tres. Y su sangre no es roja: es azul.

Dos de esos corazones bombean sangre hacia las branquias, donde se carga de oxígeno; el tercero la impulsa hacia el resto del cuerpo. Curiosamente, cuando el pulpo nada, el corazón principal deja de latir, y por eso muchos prefieren desplazarse arrastrándose: nadar los agota.

El color azul viene de la hemocianina, una molécula basada en cobre que transporta el oxígeno en su sangre, en lugar de la hemoglobina con hierro que da el rojo a la nuestra.

Fuente: Natural History Museum (Londres)