Curiosidad · Del catálogo de Margen
El animal nacional de Escocia es el unicornio

En los bestiarios medievales, el unicornio no era una criatura de cuento amable: era el animal más fiero e indomable que podía imaginarse, imposible de capturar vivo. Justo la imagen que un reino pequeño y orgulloso quería dar a sus vecinos. Los reyes escoceses lo adoptaron como emblema hacia el siglo XV, y Jacobo III llegó a acuñar monedas de oro llamadas, literalmente, «unicornios».
Hay un detalle mejor: en el escudo, el unicornio luce siempre una cadena de oro al cuello. La explicación heráldica es que una bestia así, suelta, era demasiado peligrosa; solo un rey podía tenerla sujeta.
Y un remate que parece guionizado: según la tradición, el enemigo natural del unicornio era el león, que es exactamente el símbolo de Inglaterra. Cuando las coronas se unieron en 1603, el nuevo escudo británico sentó a los dos rivales frente a frente, uno a cada lado, sosteniendo el mismo blasón.
Cuatro siglos después siguen ahí: el león y el unicornio, enemigos mitológicos convertidos en compañeros de oficina.