Curiosidad · Del catálogo de Margen
Un gato siamés firmó un artículo de física en 1975

En 2014, la Sociedad Americana de Física anunció que los artículos firmados por gatos serían de acceso libre para siempre. Era una broma del uno de abril, pero el artículo existía: lo firmó un gato siamés en 1975 y sigue en la hemeroteca.
Treinta y cuatro años antes de esa broma, en 1980, la revista francesa de divulgación La Recherche publicó un texto sobre el helio a nombre de un tal F. D. C. Willard, esta vez sin coautores. Willard no contestaba los correos de los lectores.
Y cinco años antes de aquello, en 1975, Jack Hetherington, físico de la Universidad Estatal de Michigan, terminó un artículo sobre el comportamiento del helio-3 a temperaturas muy bajas y se lo enseñó a un colega antes de mandarlo a Physical Review Letters. El colega vio el problema en dos minutos: Hetherington había escrito «nosotros» y «nuestro» de principio a fin, y la revista devolvía los artículos de un solo autor escritos en plural. Arreglarlo significaba volver a mecanografiar las páginas enteras, que en 1975 era una tarde larga delante de una máquina de escribir.
Hetherington eligió la otra salida y añadió un segundo autor. F. D. C. Willard era su gato siamés, Chester: Felis Domesticus Chester, y Willard por el nombre del padre del gato. El artículo salió publicado tal cual. Hetherington firmaba algunos ejemplares con una huella entintada, y Chester nunca reclamó su parte, aunque tampoco escribió jamás la segunda mitad.