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Curiosidad · Del catálogo de Margen

Saturno flotaría en una piscina

La densidad media de Saturno es de unos 0,7 gramos por centímetro cúbico, por debajo de la del agua. Sobre el papel, si existiera un océano lo bastante grande, el planeta de los anillos se quedaría flotando como un corcho gigante.

El motivo es su receta: Saturno es casi todo hidrógeno y helio, los dos elementos más ligeros del universo, hinchados en una bola enorme. En el otro extremo está la Tierra, el planeta más denso del sistema solar, con su corazón de hierro.

El experimento, eso sí, es imposible por partida doble: no existe una bañera de más de 120.000 kilómetros de diámetro y, además, Saturno no es sólido; al meterlo en el agua, se desharía. Pero el dato queda: el señor de los anillos, con todo su tamaño, pesa menos de lo que aparenta.