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Curiosidad · Del catálogo de Margen
El primer estampido supersónico lo dio un látigo
Mucho antes de los aviones, la humanidad ya rompía la barrera del sonido. El chasquido de un látigo no es el cuero golpeándose a sí mismo: es un pequeño estampido sónico.
Cuando el brazo lanza la onda por la tralla, la energía viaja hacia la punta, que es cada vez más fina y ligera. Para conservar esa energía, el extremo se acelera más y más, hasta superar los 1.200 kilómetros por hora: más rápido que el sonido. El «crac» que oímos es la misma física que el estruendo de un caza cruzando el cielo.
Así que el primer objeto fabricado por el ser humano que superó la velocidad del sonido no fue un avión en 1947. Fue, probablemente, un trozo de cuero trenzado hace miles de años.
Fuente: Physical Review Letters