
Parece imposible, pero es matemática pura. El número de maneras de ordenar 52 cartas es 52 factorial: un número de 68 cifras.
Para hacerse una idea: si cada persona que ha pisado la Tierra hubiera barajado una baraja cada segundo desde el origen del universo, no habríamos cubierto ni una fracción ridícula de todas las combinaciones posibles.
Por eso, cuando mezclas bien (siete mezclas americanas bastan, según los matemáticos), lo más probable es que tengas en las manos un orden que ninguna mano humana ha sostenido jamás, y que nadie volverá a repetir.
Una baraja de dos euros: la máquina de novedad más barata del mundo.