
Sábado, 3:10. Apagas la luz después del tercer capítulo de la serie. El domingo te levantas a las 12:40 y te parece que has descansado. Esa noche, a las 0:30, estás en la cama mirando el techo sin pizca de sueño. Y el lunes a las 7:15 suena la alarma y tienes la cabeza como si hubieras cruzado medio Atlántico. Y no te has movido de tu cuarto.
Hace una semana, la madrugada del 25 de octubre, las 3:00 pasaron a ser las 2:00 y seguro que alguien de tu clase se pasó el lunes quejándose del sueño. Una hora. Tú te haces dos o tres cada fin de semana y no sale en ningún telediario.
Un alemán que lleva toda la vida estudiando el sueño, Till Roenneberg, lo llama jet lag social. Es la diferencia entre la hora a la que duerme tu cuerpo cuando lo dejas y la hora a la que lo obligan el insti o el curro. Su equipo de Múnich lleva años recogiendo un cuestionario de sueño que ya han rellenado más de 130.000 personas, y en 2012 Roenneberg dijo que dos de cada tres personas en los países occidentales cargan con un desfase importante entre las dos.
Y a tu edad, peor. En 2004, con 25.000 encuestas, el mismo equipo vio que la hora de dormir se va retrasando durante toda la adolescencia y toca techo justo ahora: a los 19 años y medio en las chicas y casi a los 21 en los chicos. A partir de ahí te vas acostando un poco antes cada año sin proponértelo. Roenneberg dijo que era la primera vez que se podía marcar con un dato el final de la adolescencia.
O sea, que no eres vago por dormir hasta la una. A los 19, tu reloj va más tarde que el de tus padres. Lo malo es que el lunes el despertador suena a las 7:15 igual.
Lo que pasa entre medias es un vuelo de ida y vuelta. El domingo a las 0:30, para tu cuerpo son más o menos las nueve y media de la noche: normal que no te duermas. El lunes a las 7:15, para él son las cuatro y pico de la madrugada. El martes ya has hecho medio viaje de vuelta, justo a tiempo para deshacerlo el viernes.
El estudio de 2012 vio también que cuanto más jet lag social tenía la gente, más alto le salía el índice de masa corporal, el número de los kilos según tu altura. Eso no prueba que una cosa cause la otra, ojo.
Yo lo tengo claro, y se lo voy a soltar esta noche a mi compañera de piso, que el domingo se levantó a las dos y media: el fin de semana, no te levantes más de dos horas después que entre semana. Si el lunes te suena a las 7:15, el domingo ponla a las 9 aunque te acostaras a las 3, y si te caes de sueño, siesta corta después de comer. Ese domingo duermes menos, sí. Pero por la noche te entra el sueño a tu hora y el lunes no aterrizas de ningún sitio.