
Meter 10 000 € en un plan de pensiones te baja la factura de este año, sí. Pero el dinero no se te ha vuelto invisible para Hacienda: solo has aplazado el impuesto. Tres cifras concretas para ver el truco.
1. Metes 10 000 € este año. Si tu tipo marginal —el porcentaje al que Hacienda te cobra el último euro ganado— es del 25 %, la declaración baja 2 500 €. 2. Diez años después rescatas los 10 000 € más lo que hayan crecido, digamos 6 000 € (rentabilidad neta modesta). Hacienda considera los 16 000 € completos como rendimiento del trabajo. Si tu tipo al rescatar sigue siendo del 25 %, pagas 4 000 €. 3. Neto: has aplazado 2 500 € y después has pagado 4 000 €. La cuenta cuadra solo si al rescatar tu tipo baja mucho.
La ventaja fiscal existe cuando vas a jubilarte con ingresos brutos claramente menores que los de ahora, o cuando rescatas en dosis pequeñas repartidas en años flojos. Es un producto para redistribuir impuestos en el tiempo, no para eliminarlos. Un fondo indexado con la misma rentabilidad tributa al 21 % solo sobre los 6 000 € de ganancia: 1 260 €. Antes de aportar, calcula tu tipo previsto al rescatar.