Curiosidad · Del catálogo de Margen
Duermes mal en el hotel porque medio cerebro vigila

La primera noche en un hotel se duerme fatal, y la segunda, en la misma cama y con el mismo ruido de pasillo, se duerme bien. En 2016 el equipo de Masako Tamaki, en la Universidad Brown, publicó por qué: esa primera noche solo duerme del todo medio cerebro. La otra mitad se queda de guardia.
Lo midieron haciendo dormir a voluntarios dos noches seguidas en el laboratorio, con la actividad de cada hemisferio registrada por separado. La primera noche, el hemisferio izquierdo tenía menos sueño profundo que el derecho, reaccionaba más a los pitidos raros que le colaban al durmiente y lo despertaba antes con ellos. La segunda noche, con los mismos pitidos y la misma cama, la diferencia había desaparecido.
El fenómeno tenía nombre desde los años sesenta —efecto de la primera noche— y se daba por un estorbo del laboratorio: la gente duerme mal cuando la enchufan a cables. Lo que no se sabía es que consistiera en esto, en media cabeza montando guardia en un sitio que todavía no ha decidido que sea seguro.
Los delfines y muchas aves duermen así toda su vida, con un hemisferio despierto por turnos, y por eso pueden nadar o volar dormidos. Nosotros lo hacemos una sola noche por cada sitio nuevo, y por eso en la segunda ya nadie oye el ascensor.