Curiosidad · Del catálogo de Margen
Catorce barcos salieron de Suez con ocho años de retraso

El canal de Suez cerró el 5 de junio de 1967, el día que empezó la guerra de los Seis Días, y catorce cargueros se quedaron dentro: alemanes, británicos, suecos, franceses, polacos, checoslovacos, búlgaros y estadounidenses. Egipto hundió barcos y sembró minas en los dos extremos. Los catorce fondearon en el Gran Lago Amargo, el ensanchamiento salado que el canal cruza por la mitad, y allí siguieron ocho años.
Las tripulaciones no esperaron sentadas. En 1968 fundaron la Great Bitter Lake Association, la asociación del Gran Lago Amargo, amarraron los barcos de dos en dos y se repartieron los oficios: un buque puso el cine, otro la capilla, otro una piscina en una bodega libre, otro la oficina de correos. Imprimieron a mano sus propios sellos y Egipto acabó dejándolos pasar: las cartas llegaron a Europa franqueadas por un país que no existía. Aquel octubre, mientras se disputaban los Juegos de México, organizaron los suyos: fútbol en cubierta, tiro, vela y salto de altura.
El polvo del desierto lo cubrió todo hasta dejar los cascos de color ocre, y de ahí les viene el nombre con el que se los conoce: la flota amarilla.
Egipto empezó a despejar el canal en 1975. En mayo salieron por su propio motor dos barcos alemanes, el Münsterland y el Nordwind, y en Hamburgo los esperaban unas treinta mil personas en el muelle; el canal reabrió al tráfico el 5 de junio. El Münsterland llegó con parte de la carga que había embarcado ocho años antes.