Microrrelato · Del catálogo de Margen
El acuse de recibo lleva fecha del año 2094

Marisol Cots, funcionaria segunda del Registro Civil de Sabadell, firma cada mañana catorce acuses de recibo entre nueve y diez. Es lo primero que hace: sello, fecha, rúbrica corta, siguiente. Lleva veintidós años y nunca ha mirado dos veces la misma hoja.
El acuse número siete de este martes viene con dos ejemplares grapados. El primero está bien: 4 de febrero de 2025, mismo día. El segundo también lleva su nombre y su firma, pero el sello dice 12 de octubre de 2094. La grapa es reciente. La tinta del sello es del suyo, el redondo con el escudo azul. La firma es la suya.
Marisol llama a Josep Nogué, técnico de informática. Le dice que no hay error en el sistema: la impresora de los acuses solo pone la fecha del ordenador, y el ordenador está en 2025. Le dice también que el sello se tuvo que dar a mano, si acaso.
Marisol se guarda el segundo ejemplar en el bolsillo de la bata. A las cuatro y media, antes de irse, lo saca para tirarlo. Encuentra un post-it pegado por detrás con letra que también es la suya:
—El original te lo doy en octubre.