← Todas las lecturas

Idea · Del catálogo de Margen

Dices que ya no vas a cambiar. Lo decías a los 15

Pagarías 129 dólares por ver a tu grupo favorito de ahora dentro de diez años. Por ver hoy al grupo que era tu favorito hace diez, pagarías 80. Los dos números salen del mismo experimento y miden una cosa que casi todos hacemos mal: calcular cuánto vamos a cambiar.

Esta semana leí un hilo en un foro de estudiantes. Una chica de segundo de Bachillerato dudaba entre Filología Inglesa, Traducción e Historia del Arte, y lo que de verdad la tenía frita era otra cosa: ser tímida y no hacer amigos si se iba a otra ciudad. Debajo, alguien le contestaba que mucha gente se cambia de carrera al año siguiente y que lo peor es la vergüenza de reconocerlo.

Me quedé un rato con eso porque yo hice Psicología convencida de que acabaría en Recursos Humanos, y llevo dos años de máster sanitario y tres mediodías por semana de monitora de comedor con niños de seis años. La de 17 que rellenó aquella preinscripción no habría firmado esto ni loca.

Esto está medido. En 2013, Jordi Quoidbach, Daniel Gilbert y Timothy Wilson publicaron en Science seis estudios con más de 19.000 personas de 18 a 68 años. A unos les pidieron que recordaran cuánto habían cambiado en los últimos diez años. A otros, que calcularan cuánto iban a cambiar en los diez siguientes. Personalidad, valores y gustos: la misma historia en todas las edades. Todos decían haber cambiado mucho y todos decían que de ahora en adelante, poco.

El estudio del concierto es el que mejor se ve, porque ahí el error cuesta dinero. En ese, el cuarto de los seis, participaron 170 personas de 18 a 64 años. A unas les preguntaron cuánto pagarían hoy por ver a su grupo favorito actual tocar dentro de diez años. A otras, diez años mayores, cuánto pagarían hoy por ver tocar esta semana al grupo que fue su favorito hace una década. Los primeros ponían 129 dólares. Los segundos, 80. Un 61 % más por un gusto que, según los que ya han pasado por ahí, se te va a caer.

Dos avisos para que no te la cuelen con esto. No siguieron a nadie durante diez años: compararon a los de 24 con los de 34, y de ahí sale la diferencia. Y el efecto se hacía más pequeño con la edad, aunque no desaparecía en ningún tramo. Los de 58 también decían que ya estaban bastante terminados.

Ahora lo que pienso yo, que es otra cosa. Que sepas lo que te gusta hoy no te lo discute nadie. Lo que no te creo es que sepas lo que te va a gustar en 2036. La chica del foro tiene miedo de ser tímida, y a los 17 la timidez parece tu carácter; a mí, a los 22, me parecía ya otra cosa, una temporada larga que se me pasó sirviendo macarrones a treinta críos a la vez.

Así que no te digo que elijas pensando en quién vas a ser, porque eso no lo sabes y el estudio dice que lo vas a calcular mal. Elige lo que menos te encierre. De cada opción mira una sola cosa: cuánto cuesta salirse de ahí dentro de dos años.

Y antes de dormir haz la prueba corta. Busca la canción que tenías en bucle en 2021 y pónsela entera. Si te da vergüenza, ya tienes la respuesta y te ha costado tres minutos.