Microrrelato · Del catálogo de Margen
Bando en el rellano: se busca a quien apagó la luz

El lunes por la mañana, Enrique Bordón, portero de un bloque en la calle Marina, pega un folio A4 escrito a mano en el buzón general: «Se ruega al vecino o vecina que apagó la luz del portal el domingo por la noche que dé explicaciones a la comunidad.» El folio no dice qué explicaciones ni a quién.
Al mediodía, Carmina Rueda, del 3.º B, jubilada del comercio, baja a comprar leche y firma con boli rojo debajo: «Yo no fui, salí a las siete y volví a las nueve. Testigo: Antonio, del 3.º A.» A las cinco de la tarde, Antonio del 3.º A ha añadido: «Confirmo. Iba con el nieto.»
El miércoles, el folio no cabe: catorce vecinos han jurado dónde estaban entre las nueve y las once, tres han aportado tickets, dos han denunciado a otros, y el del 5.º C, que es abogado, ha escrito en el margen que se reserva acciones legales.
El jueves, Enrique baja al portal a media tarde con una escalera y un destornillador. El temporizador de la luz llevaba estropeado un mes: apagaba el propio contactor, cada noche, exactamente a las diez y ocho minutos.